Lucha por la vivienda y lucha de clases: Afectadas somos todas

Desde hace más de cinco años, el movimiento por la vivienda digna ha sido un referente de lucha en todo el estado español. Quizá uno de los mayores logros alcanzados sea el reconocimiento unánime de gran parte de la sociedad, al visibilizar de manera clara la dramática situación en la que se encuentra el derecho a la vivienda. El hecho es que una gran mayoría de la sociedad apoya las acciones de los diversos colectivos por la vivienda digna contra cualquier forma de especulación inmobiliaria, desde encierros en sucursales bancarias hasta la okupación de edificios de bancos y especuladores, algo que hace unos años parecía impensable.

Hay que reconocer aquí el papel fundamental que ha jugado la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), centrando sus reivindicaciones en la lucha contra la estafa bancaria, consiguiendo llegar a amplios sectores de la opinión pública y legitimando la lucha contra los desahucios. Sus demandas principales, entre otras, han sido la paralización de desahucios, la dación en pago y el alquiler social, exigencias que se llevaron al Congreso en forma de ILP Hipotecaria, apoyada por más de un millón y medio de ciudadanas.

Aún quedando mucho por hacer en este sentido, hay que destacar el éxito de la PAH al conseguir llevar estas reivindicaciones a la agenda política. No hay que olvidar, además, que conseguir agrupar a miles de personas y familias en riesgo de desahucio haciéndoles ver que no se trata de un problema individual sino colectivo es quizá, políticamente, uno de sus logros más importantes.

En paralelo y poco a poco, la lucha por la vivienda digna para todos y todas ha trascendido el ámbito de las hipotecas y los desahucios de los bancos. Muchas PAH, en especial en Catalunya, añaden a esas siglas la C de crisis o la D de desempleo. Se amplía, por tanto, el ámbito de lucha mas allá del tema hipotecario y se empieza a asumir que Stop Desahucios son todos, sea su origen el impago de la hipoteca, del alquiler o habitar en una vivienda okupada y recuperada al mercado especulador.

La lucha por la vivienda digna para cualquier persona, cuente o no con recursos para pagarla, se revela no solo como la defensa de un derecho inalienable sino como una parte fundamental, aquí y en 2014, de la lucha de clases. Se contrapone un derecho, el derecho a la vivienda, al derecho a la propiedad, base del sistema capitalista. El movimiento por la vivienda se enfrenta a los Bancos -claros representantes del capital- pero igualmente a empresas inmobiliarias especuladoras y también a instituciones locales y autonómicas que, como en Madrid, sirven a los mismos intereses, desahuciando familias vulnerables y vendiendo el escaso parque público de viviendas sociales a fondos de inversión conocidos como “fondos buitre”.

En el movimiento de vivienda de Madrid, se da una complejidad mayor que en otros lugares, con una estructura de lucha articulada en grupos de vivienda de barrios y pueblos y otros colectivos y una menor hegemonía de la PAH. Estos colectivos impulsan, por poner varios ejemplos, campañas por los derechos de las inquilinas, en defensa de la okupación, campañas antirepresivas, en defensa de los derechos laborales, etc..

En la práctica, las recuperaciones de edificios de la denominada Obra Social PAH en Madrid también están, casi en su totalidad, promovidas por las asambleas y grupos de vivienda de barrios y pueblos surgidas del 15M, algunas con denominación PAH -de cada barrio o pueblo- y otras Grupo de Vivienda, partiendo de la diversidad de espacios políticos existentes.

La mayor parte de los colectivos Stop Desahucios han interiorizado que esta lucha no es una lucha individual de una o varias “afectadas” -hipotecada en riesgo de desahucio inminente-, sino que es una lucha colectiva de toda la clase trabajadora, y la organización en los colectivos de barrio y en la mayoría de las PAH refleja esta realidad, partiendo de la igualdad entre sus miembros, sin hacer ninguna distinción entre “afectadas” y “activistas” dentro del colectivo.

Todas somos afectadas por la mercantalización de la vivienda que realiza el capitalismo, igual que todas somos afectadas por la privatización de la sanidad -estemos enfermas o no- y todas somos afectadas por la eliminación de los derechos que conllevan las sucesivas reformas laborales -tengamos trabajo o no-. Perder ese “afectadas somos todas” sería perder la perspectiva de clase. Esa perspectiva de clase que está haciendo de la lucha por la vivienda, en cada barrio, un eje de la lucha contra el capitalismo y una escuela de educación popular en la que el aprendizaje es colectivo y el apoyo mútuo es siempre bidireccional. No está de mas señalar que son familias y personas trabajadoras quienes sufren los desahucios y cómo la creciente conciencia de clase se refleja, incluso, en el habitual grito de “Rescatan al banquero, desahucian al obrero” y en la recuperación y generalización, en cada Stop Desahucio y acción de vivienda del “Viva la lucha de la clase obrera”.

En los grupos de vivienda de barrios y pueblos así como en la inmensa mayoría de las PAHs, la estructura de trabajo y toma de decisiones es asamblearia y horizontal. Vivimos tiempos de liderazgos colectivos, de empoderamiento a través del aprendizaje y del apoyo mutuo, de la valoración del “nosotras y nosotros” sobre el “yo”. Cada persona que se acerca e incorpora a un grupo de vivienda o PAH de su barrio o localidad NO es acogida como “usuaria a atender por el abogado”, mucho menos como “afectada a tutelar y hasta compadecer por el grupo” sino como compañera que inicia su proceso de pasar del problema individual al colectivo y defender activamente su derecho y el de todas y todos. El intercambio de experiencias, el apoyo mutuo, el análisis de situaciones y la definición de las estrategias de lucha para cada caso, son la parte sustancial de cada asamblea.

Contradictoriamente a este modelo hay algunos colectivos y espacios (pocos) con una mirada diferente de la lucha por la vivienda contra los desahucios. Espacios en los que la toma de decisiones no está, probablemente, en la asamblea sino en “equipos de cooordinación” o en dirigentes “de larga trayectoria y reconocido prestigio”. Abogados y abogadas, poseedores del “conocimiento técnico”, pasan a definir las estrategias de negociación y de resistencia. El o la afectada, lógicamente en un momento de brutal vulnerabilidad, se apoya al 100% en “su abogado” (el que “sabe”, el que tiene un conocimiento superior).

En este otro modelo de actuación, las decisiones colectivas, la asamblea, pasan a un segundo término y compañeras y compañeros de esa y otras asambleas de apoyo pasan a ser “activistas” cuya única función es poner el cuerpo ante la policía en los Stop Desahucios. Nada mas lejos de la lucha colectiva que este modelo que establece una distinción de clase entre “afectados” y “activistas” entendiendo, además, que afectada es la persona que vive en ese momento su desahucio.

Se reproducen de esta forma las relaciones capitalistas dentro de colectivos que, en teoría, pretenden cambiar el sistema. Se rompen así principios de solidaridad de clase, transformando la lucha colectiva en asistencia a los afectados que están en riesgo de perder su casa. Es un modelo asistencialista que incluso, en algunos casos, puede llegar hasta a romper la resistencia decidida colectivamente. Deciden “los que saben” -abogados o dirigentes- . No es lucha colectiva y por tanto, no es lucha de clases.

Luchamos contra el capitalismo en sus múltiples formas. Sabemos que en esa lucha no nos salvaremos de una en una. Ni se salvarán, solas, las personas afectadas por hipotecas. Tampoco inquilinas. Ni siquiera okupas. No serán dirigentes quienes nos salven. El conocimiento de las leyes (que no son sino las leyes de este sistema, no las nuestras) es una herramienta más a utilizar, que nuestras compañeras abogadas y abogados nos ofrecen como apoyo, pero cuando ellos y ellas son activistas no quieren ni protagonismo ni tomar decisiones que corresponden al colectivo.

Nos salvaremos por la lucha colectiva, nos salvaremos acabando con el capitalismo que mercantiliza un derecho de todas como el derecho a la vivienda. Todas somos afectadas por la inexistencia de ese derecho, todas somos afectadas por la crueldad del capitalismo. Y todas somos -o debemos ser- activistas en la lucha colectiva.

Exige a Konecta la readmisión de Amaya

Exige a las cúpulas directivas de Konecta y del Banco Santander (máximo accionista de la empresa) que readmitan a Amaya, trabajadora despedida por ausentarse el día de su desahucio y los posteriores a pesar de contar con baja médica.

https://oiga.me/campaigns/exige-a-konecta-la-readmision-de-amaya

Asunto: Readmita a Amaya en Konecta, despedida por faltar al trabajo el día de su desahucio.

Mensaje:

Estimado/a Señor/a

Como directivo del grupo Konecta o del Banco Santander me dirijo a usted para hacerle llegar mi total indignación por el despido de una trabajadora por faltar a su puesto de trabajo el día de su desahucio y los posteriores.

Los hechos se remontan al pasado 25 de octubre, cuando Amaya Muñoz, trabajadora de Universal Support fue despedida media hora antes de finalizar su jornada amparándose en la Reforma Laboral. Esta empresa pertenece al grupo Konecta, cuyo máximo accionista es el Banco Santander.

No pretendo discutir la legalidad o no de la medida tomada, en todo caso, y si fuera necesario, serían los juzgados de lo social quienes determinarían tal circunstancia. Quiero hablar de justicia:

El pasado 11 de septiembre Amaya se enfrentó a su segundo intento de desahucio. Una semana antes había pedido a la empresa un cambio de turno para poder asistir a su desalojo, dejando claro que la ausencia era por índole judicial, y que si se lo denegaban le sería imposible acudir a su puesto. La respuesta de su coordinadora fue “no creo que sea posible, aunque ya eres mayorcita y conoces tus responsabilidades. Ese día no puedes faltar”. Amaya se enfrentó a su desahucio con un doble temor: perder la casa y el trabajo.

Finalmente, pesar de la resistencia popular, Amaya fue desahuciada por más de cien antidisturbios, que tomaron el barrio desde primera hora de la mañana. Esta situación derivó en un ataque de ansiedad importante, por lo que la médico de cabecera le dio 10 días de baja para recuperarse.

Tras todo esto y más o menos recuperada, Amaya luchó por seguir adelante y conservar su empleo…hasta que le notificaron el despido. Para ello Konecta utilizó una maniobra que demuestra su mala fe. Los días 11 y 17 de Octubre Amaya acudió al médico por enfermedad común y, en vez de considerarlo un permiso retribuido y por tanto no computable, la empresa le pidió “baja y alta médica”. Las ausencias derivadas del desahucio y las visitas al médico – a pesar de estar todas ellas debidamente justificadas – fueron suficientes para proceder al despido.

Me consta que no es la primera vez que Konecta salta a las páginas sociales de los periódicos por asuntos similares. Sin ir más lejos, el año pasado el periódico Diagonal informó de la muerte de una trabajadora de su grupo que por miedo a perder su puesto de trabajo falleció de una neumonía.

De parte mía y de toda la sociedad lo que pedimos es que reconsideren este despido y readmitan a Amaya. Hasta que la readmisión se lleve a cabo, vamos a presionar y a acudir a las puertas de clientes y accionistas de Konecta, además de usar las vías judiciales….No abandonaremos esta campaña hasta que se nos escuche y se haga justicia.

Atentamente.

Aprobada en el BOE la nueva ley del alquiler

Hoy ha sido publicada en el BOE la nueva ley de alquiler, una vuelta de tuerca en la destrucción del derecho a la vivienda. Los puntos más relevantes de esta ley son:

0- Expulsar al pequeño propietario del mercado del alquiler.

La primera finalidad de esta ley es la expulsión de los pequeños propietarios del mercado del alquiler haciéndolos depender de la regulación autonómica. Otra pata de esta medida no incluida en la ley del alquiler sino en un real decreto es el certificado energético.

1- Reducción del contrato y la prórroga automática.

Antes la duración era de 5 años más 3 automáticamente si no se daba aviso de finalización, ahora pasa a 3 años más 1 de renovación automática. Es decir, si el alquiler era inestable ahora pasa a ser simplemente una situación transitoria, con una duración irrisoria que garantiza la máxima explotación del inquilino por parte de los grandes banqueros.

2- Finalización del contrato unilateral.

Antes incluso de esos 3 años, el propietario podrá expulsar al inquilino con un preaviso de dos meses alegando (que no demostrando) que necesita darle uso personal.

3- Desahucio ultraexpress.

La nueva ley permite que sea el secretario judicial el que dicte la fecha del desahucio si no hay oposición a la denuncia en 10 días. Anulando cualquier garantía procesal para el inquilino.

4- Ficheros de morosos.

Además crean un fichero de morosos, de esta forma una vez se ha incurrido en impago queda el inquilino inscrito en un fichero de acceso público, esto es, no podrá volver a alquilar.

En definitiva, leyes hechas a medida de los banqueros que provocarán muchas más desgracias.

Los compañeros de attac tienen una presentación donde explican la ley mucho mejor.

La publicación en el BOE de la modificación a la ley del alquiler LFMMFAV

No nos pararán. 4- Construir destruyendo

A golpe de pelotazo se han levantado ciudades enteras, desarrollos urbanísticos destinados a dejar a la gente sin casa. Barrios nuevos que no son barrios, sino esqueletos de una fiesta que se les terminó y que estamos pagando los que no la disfrutamos.

Urbanismo salvaje al servicio de la especulación y no de las necesidades de la gente, que ha dado como resultado grandes tejidos de no-lugares, sin un verdadero espacio público común de relación vecinal.

Esta es una pequeña historia de lo que se ha hecho y de lo que seguiremos luchando para que no se vuelva a hacer.

No nos pararán. 3- Una vivienda pública nada social

En el país de los desahucios y las casas vacías el estado no solo no afronta el problema sino el pequeño número de viviendas que las empresas públicas tienen están a menudo vacías o sufriendo el mismo proceso de especulación que la vivienda privada.

En el caso de Madrid EMV e IVIMA desahucian habitualmente a las mismas familias que deberían proteger. De nuevo ha sido la lucha y la solidaridad y no la voluntad de las administraciones públicas la que ha conseguido que al menos en algunos casos, esas casas cumplan su función original.

¿Quién tiene derecho a la vivienda digna?

Hoy en Córdoba un hombre se ha suicidado cuando la comisión judicial iba a desahuciarlo. Un suicidio en idénticas circunstancias al de Amaia en Barakaldo, entre otros recientes.

Rápidamente se ha difundido que el desahucio no era un asunto hipotecario sino un problema familiar y una situación de alquiler, parece que se intenta trasmitir que no es un caso a relacionar con el modelo criminal que estamos sufriendo. No es una opinión aislada, de hecho se manifiesta de una forma muy clara en el movimiento StopDesahucios, siendo mucho más difícil difundir y defender desahucios de alquiler que los contratos hipotecarios. En casos de liberación de vivienda mediante la ocupación la situación es aún peor y a pesar de los avances, el porcentaje de población que se solidariza con los afectados por desalojos es sensiblemente menor, por no hablar de las decenas de miles de personas que viven desde hace muchos años en la calle, situación que al parecer no ha de levantar la más mínima alarma social, como si venir de una situación de precariedad (haber vivido de alquiler, con tus padres, ocupando o en la calle) previa a la estafa que vivimos desde 2008, le despojara a uno de derechos.

El anterior asesinato bancario unido a la lucha levantó un reguero de polvo que ha acabado un real decreto ridículo por parte del gobierno, que resulta un insulto después de las sentidas declaraciones hablando sobre la sensibilidad con el problema. Éste nuevo asesinato parece que no lo hará, la casa no pertenece a un banco y por lo tanto no hay responsables. La comisión judicial, el juez, la policía, los políticos que redactan las leyes hicieron bien su trabajo dado que no era una hipoteca; la banca, por más millones de pisos vacíos que acumule y por más responsable que sea de la burbuja inmobiliaria no era dueña de este piso por lo tanto es totalmente inocente, parece que se tratara de contar árboles, nunca de ver el bosque.

Es frente a esta lógica que hay que manifestar unos principios básicos.

El problema de la vivienda no es un conflicto exclusivo de los afectados por la estafa hipotecaria, comprende un derecho básico de toda persona que viva en este país, sea cual sea su situación. El suicidio es solo la cara más escandalosa de un conflicto gravísimo, con millones de historias que no por menos llamativas son menos trágicas y comprenden tanto la brutalidad de la deuda de por vida a la que se ha condenado a millones de personas, como la de cualquiera que por su situación no puede acceder a una vivienda digna.

Todo esto se produce en un contexto de abundancia, no faltan sino que sobran millones de casas vacías, casas que además se van a pagar con dinero público a través del “banco malo” y que ya se están pagando desde hace tiempo a través de ayudas directas a la banca. No es sorprendente que se resistan a usar estas casas para ponerlas en alquiler social, el sistema necesita que la gente se hipoteque para seguir alimentando la desigualdad y que existan alternativas hace imposible que se replique la burbuja inmobiliaria, por esta misma razón se endurecen los derechos del inquilino en una ley de arrendamiento que empeora las condiciones cuando éste ya estaba totalmente indefenso. La cantidad de tragedias que provoque esta lógica no les importa en absoluto, solo que la gente se organice y diga basta.

Por eso hay que sacar la lección más importante que se ha levantado alrededor de los desahucios hipotecarios, sí se puede, perseverar en la lucha, socializar el conflicto personal, reconocerse no como víctima sino como estafado, ha llevado ya a muchas victorias que han supuesto pérdidas de millones de euros para la “invencible banca”. Es tiempo de entender que vivimos un conflicto que nos afecta a todos, el que vive en la calle y el que puede seguir pagando toda la vida la hipoteca, no sin razón se grita que “no es una crisis sino una estafa”.

Por esto hay que considerar que la persona fallecida en Córdoba es exactamente igual otra víctima del capitalismo, que hay que transgredir ya la lógica de que hay afectados de primera y de segunda según cual sea su historia, que es tiempo de conquistar los derechos para todos.

No hay paz social

No es una amenaza ni un anhelo reconvertido en consigna. Tampoco pretendemos evocar ninguna imagen romántica del Parlamento en llamas. La paz social se ha roto porque el contrato social se ha incumplido. Y ésto es un hecho.

El pasado sábado una veintena de personas afectadas por la estafa hipotecaria se encerraban en la Catedral de la Almudena pidiendo <asilo en Sagrado>, sintiéndose -como están- acosadas por la justicia institucionalizada, los bancos y las fuerzas de seguridad. Se trataba de una acción cargada de simbolismo, que pretendía desarrollarse en un entorno que creyeron amable y desprovisto de riesgo. No quiero imaginar cuál sería la sensación de terror al encontrar veinticuatro furgones de antidisturbios cerrando filas en torno al suelo santo.

Lo peor, sin embargo, vendría después al constatarse que la orden de desalojo, tan expresa como innecesaria, vino directamente del Cardenal presbítero y Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Es decir, la instrucción procedía de aquel a quien se había pedido acojimiento y protección. Esto se llama ironía. A veces, humor negro -del malo-. Y aunque provoca carcajadas, lo cierto es que duele más que un porrazo.

Supongo que muchos esperarán ahora una ristra de argumentos anticlericales que evidencien que, tras la consolidación del capitalismo moderno, la fe no es más que otro sector de mercado. No va a ocurrir. El problema es mucho más profundo que la maldita casilla del IRPF. El problema es el IRPF, el procedimiento administrativo que lo ampara, la Ley que lo generó, la Constitución en que se fundo, y el malísimo contrato social que subyace detrás.

Dice uno de mis jefes que el buen contrato es el que se queda enterrado en un cajón durante un millón de años porque significa que quienes lo firmaron tenían voluntad de cumplirlo y que, durante todo ese tiempo, no dio ningún problema a las partes. En este país firmamos un mal contrato basado en el miedo y no en la voluntad. Un pacto sobre el que se sentaron los cimientos de unas instituciones que llevan años escondidas tras un “se supone”.

Se supone que los bancos dan créditos. Se supone que las hipotecas facilitan el acceso a una vivienda. Se supone que la tasación ayuda a controlar el posible impago. Se supone que el estado se encarga de las personas sin recursos. Se supone que la justicia es justa. Se supone que la policía protege a las personas. Se supone que los estafadores van a la cárcel. Se supone que los políticos legislan en favor del interés común. Y se supone, que cuando todo está perdido, siempre encontrarás un sitio en el seno de la Iglesia. [Risas del público]

No hay praxis para tanta hipótesis.

Y es que, al final del día y a este lado de la Castellana, hay una persona que el lunes fue desahuciada porque la justicia no fue justa. El martes descubrió que aún debía miles de euros porque el banco sobretasó su casa. El miércoles fue multada porque una ley castiga rebuscar en las basuras. El jueves servicios sociales le negó cualquier ayuda con algún pretexto burocrático. Esa noche no cenó porque un viaje en metro cuesta más que dos barras de pan. El viernes fue golpeada y detenida por desobediencia a la autoridad. El sábado, desesperada, quiso encontrar refugio en la Casa del Pueblo y fue expulsada a porrazos. Y el domingo… Bueno, el domingo ganó la selección.

Ya no hay excusa que valga. Ni suposición. La realidad ha superado a la teoría y nuestra experiencia ha refutado cualquier “se supone” positivizado. Y una vez levantado el velo, encontramos que la esencia del político es la mentira, la del banquero el robo y la del juez la imprudencia. ¿Quién incumple entonces? ¿Quién ha roto el pacto social?

Dicho esto, lo ocurrido el sábado pasado no parece más que otro reflejo del panorama general. Lo que no sabían las afectadas de vivienda al cruzar el umbral del edificio sacrosanto, es que la Almudena ya no es una iglesia. No hay iglesias. De la misma manera que ya no hay casas. Tampoco hay ayuntamientos o bancos. No hay cuchara. Sólo hay cosas. Una colección de propiedades privadas acumuladas en las manos de unos pocos que pagan a otros pocos para protegerlas. Una seguridad de coste colectivo y disfrute privativo que existe porque ellos sí saben que ya no hay paz social.

Madrid, 1-2 de julio de 2012.

Nace la iniciativa #15MpaRato

Además de todas las exigencias políticas que repetimos para garantizar el acceso a una vivienda digna es hora de pasar a la acción. Se ha lanzado la iniciativa 15MpaRato, porque ya es hora de que los responsables de nuestra miseria paguen por sus crímenes, encerrar a los culpables y acabar con la impunidad de lo que han causado nuestra ruína es imprescindible para salir de la crisis.

Y como hay que empezar por un lado empezamos por el peor. Rodrigo Rato.

Empezar por el principio:

Lo de la banca no es una quiebra, es una estafa. Ni un euro más a los bancos.

Está claro que con decirlo no basta, ¿verdad?

Los bancos son intocables porque si quiebran los que pierden son las personas que tienen sus ahorros ahí. Con estas excusas nos tienen como rehenes y siguen enriqueciéndose con nuestro dinero, nuestro esfuerzo, nuestro trabajo.

Los bancos son intocables pero los banqueros son personas a las que pedir responsabilidades.

Vamos a por los banqueros.

Por ejemplo, ninguno de los que nos gobiernan o han gobernado pedirá a Rodrigo Rato ninguna responsabilidad por el expolio cometido, mientras hay gente en prisión simplemente por intentar buscar una salida a una vida de esclavo.

Pero el pueblo sí podemos pedir responsabilidades, tenemos ahora las herramientas en Red para destapar sus cuentas, sus trapos sucios, desacreditarlos y perseguirlos hasta que no tenga dónde esconderse.

Porque los responsables tienen nombres y apellidos y deben pagar por sus actos.

Un mensaje para el #12M15M desde el barrio de internet

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Sobre la semana de lucha por la vivienda

Ha sido una semana de mucho trabajo, llena de acciones, charlas y toda clase de eventos para denunciar el derecho a una vivienda digna. Un derecho inseparable de las demás luchas. Recogemos aquí el comunicado de cierre de la semana emitido por ministeriodevivienda.info, el análisis de todo por hacer y algunas de las mejores fotos y vídeos del centro de medios y los compañeros de fotogracción. La lucha sigue, pues sabemos que es el único camino.

Comunicado de cierre de la semana de ministerio de vivienda:

La Semana de Lucha por la Vivienda llegó a su fin el pasado domingo 25 de marzo de 2012 con la celebración de una concentración de protesta por el derecho a la Vivienda. La convocatoria, que incluía una manifestación hasta la Puerta del Sol, no pudo realizarse a causa del fuerte dispositivo policial -hasta una decena d furgones policiales y más de una treintena de polícas- desplegado por Delegación de Gobierno, que no dudó en identificar a cualquier persona próxima a Cuesta Moyano.

Pancartas eje bancos

En la acción del eje de bancos, ronda de valencia, casa encendida

La jornada comenzó al filo de las 9 horas en el centro de convergencia de la calle Echegaray 17, con la recogida de materiales y la limpieza del espacio. Horas antes, en la Asamblea del Centro celebrada el viernes a las 20h, se había consesuado la propuesta de abandonar Echegaray 17 una vez concluida la Semana de Lucha. Pero no de cualquier forma. Tras discutir varias propuestas, se consideró oportuno no abandonar el centro sin antes denunciar las irregularidades observadas en el proceso de investigación sobre el mismo.

Por ello se convocó una rueda de prensa que comenzó a las 10h en la sala de las Provincias, planta superior de la mítica taberna Los Gabrieles, la cual, sin duda, ha conocido tiempos mejores. Tras hacer balance de las acciones realizadas por cada uno de los ejes de la Semana de lucha, se procedió a la lectura de un comunicado de denuncia en el que, además, se remarcaba la legitimidad para liberar el espacio sito en la calle Echegaray 17. “Consideramos ilegítima la propiedad de este inmuelbe, que además lleva años en desuso, esperando a que su precio de venta se eleve para poder ganar más dinero. Esta práctica, muy extendida en nuestro país, contribuye a reducir la oferta de viviendas en el mercado, para poder mantener los desorbitados precios que, desgraciadamente, todas las personas que vivimos de nuestro trabajo tenemos que afrontar” recordaba la portavoz designada por la Semana de Lucha.

La apertura a medios incluía una visita guiada por los sótanos de Los Gabrieles con el objetivo de visibilizar el defectuoso proceso de restauración realizado por la empresa propietaria. Este espacio, que se ha mantenido realizado por la empresa propietaria. Este espacio, que se ha mantenido cerrado durante toda la semana, fue acondicionado en la tarde del sábado bajo la supervisión de varios compañeros de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, asociación en defensa del patriomino histórico y cultural y que también participó en la rueda de prensa. “Los azulejos de Los Gabrieles han sufrido más daños durante el proceso de restauración que en sus 90 años de historia” remarcaba un compañero de dicha asociación.

Concluida la apertura a medios se procedió a cerrar el edificio mediante una pequeña concentración en la entrada del edificio. Tras una pequeña ceremonia de clausura, el edificio era devuelto a la propiedad. Tal y como comentaba una de las personas concentradas, “el espacio vuelve a manos de la especulación y en perfectas condiciones, lo cual dice mucho de las personas que han participado durante la Semana”.

Asamblea en Cuesta de MoyanoFinalmente, el grupo de personas concentradas en Echegaray 17 tomó rumbo a Atocha, punto de partida de la manifestación por el derecho a la vivienda que había sido convocada a las 12h por los organizadores de la semana. Sin embargo, al llegar a la Cuesta Moyano, una decena de furgones UIP y más de treinta policía nacionales impedían el inicio de la marcha hacia la Puerta del Sol, mediante la obstaculización del paso y la identificación de las personas que se congregaban en las inmediaciones de la estatua que da nombre a la plaza. Al cabo de media hora, las más de 300 personas concentradas optaron por celebrar una asamblea en la que hacer una evaluación colectiva de las acciones celebradas durante la Semana de Lucha. Para ello, tomaron la palabra cada uno de los portavoces de los ejes organizadroes. Asimismo, se hizo un recordario d elos desahucios que se producirían durante la semana siguiente y un llamamiento para acudir a frenarlos.

Al grito de “Okupa tú también” finalizaron las intervenciones y, tras un “¡Gracias, y hasta otra!”, los presentes comenzaron a corear “Ninguna agresión sin respuesta”, en referencia a los ataques neonazis que se produjeron en la noche del viernes en Manresa y que se saldaron con tres heridos, uno de ellos en estado grave.

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Caidas del Guindos

El caraculo del Ministro de Economía nos ha puesto el título a huevo. Me disculpo de antemano por la obviedad y el chiste fácil. No lo he podido resistir. Además me ha servido para abrir la espita y despresurizar los vapores de cabreo que acumulo desde hace un par de semanas.

Un tipo que se ríe de ti, que te roba, para el que solo eres basura

De Guindos atacado por su porpia mano, que le odia

Mi cabreo no responde al desencanto político ni nada de eso. -Me mientes. Me indigno. Me manifiesto. Me ignoras- ¡Que pereza! Creo que ya estamos de vuelta de eso. La mentira política la tenemos tan interiorizada como el padre nuestro -imposible de olvidar, resignadísima me hallo-. Mi enfado proviene, más bien, de la confusión que su mierda de declaraciones [en ABC y RTVE] ha generado entre las afectadas de Vivienda.

Lo que me fastidia realmente, es que Mari Carmen se me acerque dando saltitos de alegría porque piensa que <<el gobierno va a darle la dación a las afectadas de la PaH>>, y tenga que ser yo -yo y no él- la que le diga que eso no va a ocurrir. Me jode tener que romper las ilusiones de mi amiga -tan solidaria, tan entregada- porque este señorón ha decidido quedar bien con algún colega suyo de falange española con la conciencia social revuelta. (Estos pijos son muy extraños: hacen copas, torean un rato, ven a Dios y se les ocurre de todo para impresionar a las chicas.)

El tema es que la mitad de las medidas no son propuestas, sino sugerencias. ¡SUGERENCIAS! Eso significa que la Banca (a.k.a.: esos entes a los que llevamos un año acusando de ser los jefes de la casta política), podrá (o no) conceder la dación en pago, podrá (o no) establecer periodos de carencia, podrá (o no) reducir los intereses moratorios… ¿¡Pero quién ha escrito esto!? ¿Uno de Ferrol? De Guindooooooos, que las perroflautas sabemos leer, algunas hasta hemos estudiado…

Mire, somos tan aplicadas que nos hemos leído un par de artículos jurídico-técnicos dificilísimos (y buenísimos) [Respuestas de Leolo y La PAH] y entre MariCarmen y yo nos hemos hecho un croquis.

Fdo: MariCarmen

 

Esto es lo que hay: na’ de na’.

De verdad que no le entiendo, Ministro. ¿Por qué miente? ¿Es que le presionan? ¿Tiene miedo? ¿Está usted triste? Oiga, no se preocupe, hombre, nosotras podemos ayudarle. ¡Negociemos!

¿Qué pedimos?

“Queremos un Parque de Alquiler Social (renta inferior al 30% de ingresos mensuales) de acceso Universal”

¿Qué ofrecemos?

Si lo que usted quiere es la gloria, la fama, un espacio en la Enciclopedia…, le aseguramos que cuando publique un proyecto de ley recogiendo el Alquiler Social Universal, le hacemos una fiesta y le ponemos un post en Tomalaplaza. Portada, ¿eh?. Máxima audiencia garantizada.

Si lo que quiere es dinero, montamos un croudfundig entre todas y le hacemos archirrico en un santiamén. ¡Somos pobres, pero somos muchas! A dos euros por barba nos salen millones.

Piénseselo bien, Sr. de Guindos. Que a mí el sambenito de “refor” no me lo quita nadie, pero a usted el de mentiroso tampoco. Price Water House no le contrata más.

Mientras se lo piensa, nosotras seguimos a lo nuestro. Continuaremos trabajando en nuestra Semana de Lucha por la Vivienda sin parar. Cerriles, pesadas, insistentes. Obstinación a tope. ¡Ay, ministro, abandone toda esperanza

Consenso de la Asamblea de Vivienda: pagamos a DeGuindos