Camisetas “La casa para quien la habita”

 
B0kNVsZCEAASub-
 
Desde Oficina de Vivienda de Madrid lanzamos el diseño de estas camisetas con una doble función: difundir el mensaje de “La casa para quien la habita” en la línea de defensa del derecho universal a la vivienda digna (para nosotras, #StopDesahucios son TODOS: alquiler, okupación e hipoteca) y como autofinanciación del colectivo. Si queréis una camiseta, es muy sencillo:
Fuera de Madrid. Basta con hacer clic sobre el botón de compra de más abajo. En “Instrucciones para el vendedor” se indica el modelo (chico/chica/chica tirantes), el color (blanco/negro) y la talla. Los gastos de envío nacionales son 2€. Para pedidos internacionales, escribidnos a ofiviviendamadrid@gmail.com.
comprarMadrid y alrededores. Enviadnos un mail a ofividiendamadrid@gmail.com indicando modelo (chico/chica/chica tirantes), el color (blanco/negro) y la talla. Os indicaremos un día para pasar a recogerlas, que serán los lunes por la tarde en el CSOA La Morada (C/ Casarrubuelos nº5 <M> Quevedo). El precio es 10€, que se pagan en el momento de recogerla.

 

Tallas (en cm):

Chica:

S M L XL XXL XXXL
Ancho 40 42 44 46 48 50
Largo 59 62 62 64 66 68

 

Chico:

XS S M L XL XXL XXXL
Ancho 48 51 53 56 58 61 66
Largo 68 70 72 74 76 78 82

 

Tirantes chica:

S M L XL XXL
Ancho 37 40 43 46 49
Largo 62 64 66 68 70
 

13O 9:30h Defender a #Las12delPatibulo es defender la vivienda pública

Susana-se-queda-Periodismo-Digno-21

Tras el brutal desahucio de Susana

Érase una vez una preciosa ciudad que vivía en la abundancia y feliz ilusión de “democracia”. Esa ciudad era Madrid y todos sus habitantes tenían todas sus necesidades cubiertas: alimentación, sanidad, educación y por supuesto vivienda. Y por si algo se torcía en el bienestar de sus habitantes, la Empresa Municipal de la vivienda y el Suelo (EMVS), junto al Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) serían los encargados de asegurar el derecho fundamental y universal a una vivienda digna.

 
Y colorín colorado… Este cuento, se acabó… O mejor dicho, nunca empezó. 
 
Tras la burbuja immobiliaria, la vivienda se ha convertido no solo en un lujo reservado para unos pocos, sino en la mercancía estrella para la especulación. Políticos y banqueros corruptos se han llenado los bolsillos y hoy llenan los banquillos de los juzgados y acaparan horas de televisión. Gracias a una lucha colectiva por la vivienda en cada barrio, desde cada ciudad del estado se ha visibilizado la gran estafa de los bancos, que a través de hipotecas basura condenan a unos “privilegiados” a malvivir en pisos de escasos metros permanentemente asfixiados por deudas  a las que nunca podrán hacer frente. El otro gran logro ha sido  desahuciar y  condenar a la exclusión social a aquellos que no consiguen hacer frente a los pagos.
 
Momento en que se hace una sentada para impedir que se llevaran a las compañeras a comisaria

Momento en que se hace una sentada para impedir que se llevaran a las compañeras a comisaria

Sin embargo, no solo los bancos desahucian. La EMVS, dice su página web ser, una sociedad anónima con capital 100% municipal” que “no sólo facilita el acceso a la vivienda a los sectores con mayores dificultades, sino que cumple con otras directrices de la política de vivienda, con un marcado carácter social.” Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Este organismo público, pagado con dinero de todos, no solo no garantiza el derecho a una vivienda pública sino que hoy en día, en una situación de máxima emergencia social y habitacional, es el organismo que más desahucia en la comunidad, superando en número y violencia a los desahucios llevados a cabo por entidades bancarias. Y tras cada desahucio, tras arrojar a una familia a la calle condenándola a la exclusión social, una chapa metálica sella lo que antes fue un hogar lleno de vida y que durante años no volverá a ser más que un triste y vacío esqueleto de sueños hechos trizas. 

 
Las casas vacías de la EMVS y del IVIMA se van acumulando y no es un “efecto colateral” de la crisis actual como nos intentan vender a diario en los medios de desinformación. Es Toda esta estafa es parte de un plan minuciosamente diseñado para transformar las migajas de lo que algún día pudo parecer un servicio público de garantía de vivienda en lo único que importa en esta sociedad capitalista: dinero. En efecto, casualmente, el aumento de chapas metálicas, casas vacías y gente sin casas está ligado a la venta de la EMVS a fondos buitre.
La imposibilidad de conocer datos oficiales sobre el número de desahucios proveniente de viviendas de carácter social constituye solo un ejemplo más del intento de invisibilizar el pelotazo inmobiliario y la oportunidad de negocio que, para muchos, nace tras el desastre de dejar a familias en la calle. Sin embargo, ha sido la propia Ana Botella quien ha declarado que “frenar los desahucios de la EMVS y el IVIMA sería prevaricar, toda vez que los los desahucios los deciden los jueces“. Se olvidan a sabiendas, y una vez más, de la función social de la vivienda y del artículo 47 de la Constitución.
 
Compañeros pasaron retenidos largo tiempo y después injustamente detenidos

Compañeros pasaron retenidos largo tiempo y después injustamente detenidos

Susana, Ángel y sus dos hijos menores de edad son algunos de los rostros de la especulación de la EMVS. Okupaban una de tantas viviendas vacías propiedad de la EMVS y, tras vivir tres intentos de desahucio, fueron finalmente expulsados del que fue su hogar gracias al entregado trabajo de una UIP que en el camino, no satisfechos con echarles de su hogar, decidieron arrasar con aquellas solidarias que pusieron sus cuerpos para impedirlo deteniendo a 12 compañeras que el próximo 13 de Octubre se sentarán en el banquillo que deberían ocupar los responsables del expolio.

 
La lucha por una vivenda digna y para todas continuará y su represión no hará sino reforzarnos.
Porque no consentimos que haya gente sin casas y casas sin gente.
Porque no toleramos ni un desahucio más.
Porque exigimos que se movilice el parque de viviendas vacías para ser habitadas y cumplir con su función social.
 
¡Este 13 de Octubre todas a Plaza de Castilla con las #12delPatibulo!
(Todas las fotos son de esta noticia de periodismo digno)

Comunicado sobre la expulsión de Amaya Muñoz de Oficina de Vivienda

Desde la Asamblea de Oficina de Vivienda de Madrid queremos comunicar de manera pública la decisión de expulsar a Amaya Muñoz de nuestro colectivo y ponerlo en conocimiento de otros grupos, especialmente de los colectivos y asambleas de vivienda. Así mismo, comunicamos que no participaremos en ningún espacio donde ella colabore.

Dicha decisión, tomada de forma unánime, ha sido provocada porque esta persona se ha apropiado de los fondos de la caja de resistencia del CSOA La Morada, caja que se comprometió a custodiar bajo su responsabilidad individual con el CSOA y sin comunicarlo al colectivo.Este hecho, a todas luces imperdonable e injustificable, se ha visto agravado por la necesidad y urgencia de ese dinero por parte de La Morada y por la sistemática ocultación de información, las excusas y las mentiras vertidas por esta persona, provocando la pérdida absoluta de confianza por parte de la Asamblea.

Por lo dolorosa que para todas nosotras ha resultado esta situación, y tras la decisión de expulsión que hemos tomado, queremos zanjar este asunto sin entrar en más valoraciones. Consideramos que una vez aclarada esta cuestión, cualquier tipo de comentario puede perjudicar una lucha que está basada en la confianza, la responsabilidad y el apoyo mutuo.

Asamblea de Oficina de Vivienda de Madrid

Este barrio no será gentrificado. Charla sobre okupación y gentrificación en el EKO

10603213_811994472153965_5022580085463763244_n

La lucha contra la gentrificación es una lucha por la ciudad. De un lado, el sistema capitalista trata de imponer un modelo de ciudad acorde a sus intereses, que no son otros que el aumento constante de la tasa de beneficio mediante la explotación, la especulación y la mercantilización de cada vez más aspectos de nuestra vida. Del otro, aquellos habitantes de la ciudad que se niegan a ver cómo los barrios en los que viven son convertidos en lugares donde lo único que importa es la circulación de mercancías. De un lado la dominación, del otro los que la resisten.

Para imponer su modelo de ciudad, una de las herramientas clave del sistema es la gentrificación, un proceso de transformación urbana que consiste en la expulsión de los habitantes originales de un barrio céntrico para sustituirlos por población con un mayor poder adquisitivo. Esta maniobra permite especular con los locales comerciales, los solares y las viviendas de esa zona, que sufren una importante revalorización. Así, los vecinos originales del barrio son expulsados a la periferia, normalmente a ensanches y urbanizaciones que además sirven mucho mejor a las necesidades de control social que las calles pequeñas y laberínticas del centro. Sin embargo, la gentrificación puede ser resistida, y una de las herramientas para hacerlo es la okupación, que impide que la vivienda sea convertida en mercancía. Un buen ejemplo es lo sucedido en el barrio de Tetuán, que, a pesar de estar al lado de una de las zonas más caras de Madrid, ha aguantado la gentrificación en plena burbuja inmobiliaria en parte gracias al fuerte movimiento de okupación que se dio durante los años noventa.

En nuestra charla analizaremos la okupación como herramienta de lucha contra la gentrificación y profundirazaremos en el ejemplo de Tetuán, donde además recientemente hemos asistido a luchas muy relacionadas con este proceso, como lo sucedido en Ofelia Nieto 29 o el edificio okupado por el movimiento neonazi. Desde Oficina de Vivienda os invitamos a venir a nuestra charla el domingo 12 a las 11.00 y a participar en las jornadas que se celebrarán a lo largo de todo el fin de semana con compañeros de todo el Estado, organizadas por la Universidad Popular de Carabanchel.

La lucha por la vivienda es también una lucha contra el urbanismo salvaje que busca la imposición de los intereses de unos pocos a costa de los de todos. La ciudad, como la vivienda, es de quien la habita. Nuestros barrios no serán gentrificados.

 

Más información:
https://www.facebook.com/events/1476811532591740/permalink/1476811535925073/

http://eslaeko.net/2014/09/jornadas-upca-luchas-contra-la-gentrificacion/

Las 12 del patíbulo

LAS 12 DEL PATÍBULO

Juicio contra doce personas arrestadas durante el desahucio de #SusanaSeQueda en Villaverde.

CONCENTRACIÓN DE APOYO

Lunes 13 de octubre, 9:30, frente a los juzgados de Plaza de Castilla

JUICIO 1

Esta es la historia de doce personas, que serán juzgadas el próximo 13 de octubre. ¿El motivo? Tratar de evitar, por medios pacíficos, que una familia se quedase en la calle.

El 24 de julio de 2013, decenas de antidisturbios llegaban a la calle Unanimidad 35 cuando aún no había despuntado la luz del día. Allí encontraron a decenas de personas, que habían pasado la noche en vela, para protestar contra el tercer intento de desahuciar a Susana, Ángel y sus dos hijos menores.

¿Qué derecho venía a defender la policía? El derecho del Ayuntamiento de Madrid – a través de la Empresa Municipal de la Vivienda – a dejar vacío uno más de sus pisos. El derecho a desalojar violentamente una casa, dejar a sus ocupantes en la calle y colocar una chapa metálica para asegurar que nadie más pudiese utilizar ese inmueble. El derecho a mantener una vivienda pública – pagada y mantenida por toda la ciudadanía – cerrada, vacía y sin vida.

Nada más llegar, los antidisturbios comenzaron a retirar violentamente a las personas agrupadas en la entrada del portal. Al llegar a la escalera, amenazaron a los allí concentrados con “tirarles por la ventana” y emplear toda la fuerza necesaria para acceder al inmueble. Mientras arrancaban una a una a las personas del suelo, reían y proferían insultos racistas: “¿Por qué ayudáis a unos gitanos? ¿Qué os importa a vosotros esta gentuza?”. Los gritos de dolor de quienes eran agredidos para arrastrarlos se mezclaban con el pánico de Susana, que veía cómo la gente estaba siendo golpeada por sentarse en la puerta de su casa.

Aunque las personas que se agolpaban en las escaleras comenzaron a bajar por su propio pie, la presión policial no cesó. El mando azuzó personalmente a los agentes para que agarrasen, empujasen e identificasen a cada persona que descendía. Entonces comenzó a burlarse, con expresiones como “mírales que valientes”, “¿por qué no resistís ahora?” o “venga, que os habéis ganado ya el aplauso de vuestros compañeros”.

De las personas que se encontraban en el interior del portal, un grupo de unas veinticinco – seleccionadas arbitrariamente – fueron retenidas en el patio interior del edificio durante casi dos horas. En este momento, fue cuando el mando policial desplegó toda su sorna, su cinismo y su racismo. A las personas que permanecían cerca de los retenidos en señal de apoyo, les gritó: “no pretendáis llevaros el mérito de ser detenidas ahora, que vuestros compañeros por lo menos se han ganado los aplausos”. Amenazando con detener a los presentes, les dijo que “el calabozo está lleno de moros, negros y gentuza, que la gente como vosotros lo pasa mal allí”.

Tras una larga espera, el grupo fue conducido a comisaría, la mitad para ser identificados y once personas en calidad de detenidas – seleccionadas, también, de forma arbitraria-. ¿Cuál fue el objetivo de las detenciones una vez ejecutado el desahucio? Sencillamente, infringir un castigo ejemplarizante a una parte del grupo solidario de manera aleatoria. Las humillaciones continuaron durante el traslado y a una mujer joven la dijeron que “no le ponían las esposas por si acaso le gustaba”.

Durante las horas que duró la detención, un grupo de personas permaneció en las puertas de la comisaría de Usera, esperando y dando ánimos a los arrestados. Pero las Unidades de Intervención Policial no estaban dispuestas a dejar que esta concentración se desarrollase con tranquilidad. En lugar de ello, arrastraron, golpearon y detuvieron a una mujer de 50 años, amenazándola además con expresiones como “me he quedado con tu cara y te la voy a romper cada vez que te vea”.

La violencia policial sin sentido y las detenciones gratuitas, forman parte del mensaje que la Empresa Municipal de la Vivienda lanza a todos los madrileños. Aunque el Ayuntamiento mantenga centenares de viviendas vacías, quien se atreva a habitar una de estas casas verá caer sobre sí todo el peso de la represión. Mientras miles de familias en nuestra ciudad siguen sin tener acceso a una vivienda, la EMVS vacía violentamente bloques enteros para malvenderlos a fondos buitres. Para garantizar una suculenta inversión al capital especulativo, nuestro gobierno municipal emplea sus recursos en desatar la violencia y la represión contra sus ciudadanos. Los buitres por encima de las personas.

Si crees en la justicia, si consideras que detener un desahucio de una familia sin recursos no debería ser ilegal, te esperamos el lunes 13 de octubre desde las 9:30 en los juzgados de Plaza de Castilla.

¡Absolución para las 12 del patíbulo!

¡Parar desahucios no es ilegal!

Con machismo, no hay lucha

Hace ya tres años que nacía Oficina de Vivienda de Madrid. Desde entonces se han parado cientos de desahucios, se han conseguido daciones en pago y se ha realizado un trabajo de empoderamiento mutuo que pasa por reconocernos entre todas como afectadas y luchar por nuestros derechos. A lo largo del mes de agosto hemos visto, casi a diario, como las mujeres son asesinadas por el simple hecho de ser mujeres en un mundo machista.

Cuando luchamos por una vivienda digna para todas, lo hacemos convencidas de que otra sociedad y otro sistema político es posible y necesario. Sin embargo, por muchos desahucios que paremos, no podremos avanzar mientras no exista la firme voluntad desde todos los movimientos sociales de hacerlo combatiendo el machismo. Son ellas, nuestras compañeras, las que no pueden seguir luchando en solitario. Su lucha y su victoria, será la de toda la sociedad.

En la lucha por la vivienda hemos conocido a muchas mujeres luchadoras, mujeres valientes, sin miedo, que han plantado cara a la especulación urbanística, a las políticas sin sentido, a los que “sólo cumplen órdenes”. Mujeres que, lejos de ser víctimas, se convierten en un ejemplo a seguir. Compañeras activistas que pasan la noche antes de un desahucio acompañando, compañeras que ponen su cuerpo y su rabia para frenar lo que muchas veces es inevitable.

Son esas compañeras las que, en demasiadas ocasiones, tienen que luchar solas para que los demás nos enteremos de que “No es No” o de que el machismo mata. El pasado mes de agosto hemos visto la cara más repugnante del machismo y más de 40 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año.

La respuesta feminista se organiza, pero no tiene sentido que desde los distintos frentes (Vivienda, Educación, Sanidad, Precarias etc) no se haga frente común y público ante estos ataques. Las actitudes machistas –de la índole que sean- no pueden ser permitidas en ningún espacio, no pueden esperar a ser combatidas y es responsabilidad de todas avanzar hacia el Feminismo.

No podemos permanecer en silencio. Basta de violencia machista.

El despido de Amaya es declarado improcedente por el Juzgado de lo Social

El Juzgado de lo Social nº 2 de Madrid, en sentencia de 27 de junio, ha establecido que el despido de Amaya por Konecta “debe considerarse no ajustado a Derecho”, declarando así la improcedencia del mismo.

El motivo de la improcedencia es la mala fe de la empresa, que contabilizó como bajas dos visitas al médico de Amaya, reconocidas por el convenio colectivo como horas retribuidas para acudir a la consulta. Aunque el despido de Amaya estuvo motivado por su ausencia durante el día de su desahucio y los siguientes, Konecta no podía despedirla nada más reincorporarse al trabajo. Para proceder a su despido tenía que aguardar hasta konecta-exterior-300x200que Amaya superase el umbral del 20% de ausencias durante dos meses consecutivos. La oportunidad se presentó en octubre – el mes siguiente del desahucio – cuando faltó al trabajo dos días separados por encontrarse enferma y acudir a la consulta médica. Ambas ausencias debían haberse contabilizado como visitas al médico, contempladas en el convenio colectivo de “contact center” hasta un máximo de 35 horas al año. La empresa, sin embargo, ya sabía que quería despedir a Amaya y actuó de forma premeditada, exigiéndola que (en lugar del justificante) aportase en ambas ocasiones un parte de baja y un parte de alta en el mismo día. ¿Por qué querría una empresa que una trabajadora que falta un solo día por enfermedad común pida el alta y la baja? ¿No es acaso un sin sentido? No lo fue, si tenemos en cuenta la mala fe de Konecta. Al contabilizar esos dos días de visita médica como bajas, Amaya supero el 20% de ausencias justificadas y pudo ser despedida.

El juez, sin embargo, establece en su sentencia la ilegitimidad de esta artimaña. La propia empresa demandada “ha reconocido que en los cálculos indicados en la comunicación de cese sobre días de ausencia de la trabajadora no ha excluido las 35 horas retribuidas al año a que los trabajadores tienen derecho para asistir a consulta médica”. Konecta hizo mal las cuentas a sabiendas y despidió a Amaya de forma improcedente.

A pesar de la victoria que supone esta declaración de improcedencia, la sensación que nos queda es agridulce. Según la sentencia, Konecta puede elegir entre readmitir a Amaya (cosa que, por supuesto, no hará) o pagarle una indemnización ridícula. El despido es improcedente, pero a Konecta le sale gratis saltarse la ley. Gracias a las sucesivas reformas laborales que han pisoteado los derechos de las trabajadoras, cualquier empresa puede despedirnos si superamos un 20% de ausencias justificadas en dos meses. Da igual que tengas una enfermedad o un familiar muriéndose, que atravieses por una depresión o te acaben de desahuciar. No importa que todas y cada una de tus ausencias esté plenamente justificada y debidamente acreditada. La empresa puede coger la calculadora, hacer las cuentas y despedirte si atender al motivo de tus ausencias. Porcentajes, números fríos, que te dejan en la calle.

“El contrato podrá extinguirse […] Por faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20% de las jornadas hábiles en 2 meses consecutivos, siempre que el total de faltas de asistencia en los 12 meses anteriores alcance el 5% de las jornadas hábiles, o el 25% en 4 meses discontinuos dentro de un periodo de 12 meses”. konecta interior

Éste es el artículo 52-d) del Estatuto de los Trabajadores. Esta es la guillotina que pende sobre nuestros cuellos, amenazando con dispararse cada vez que nos ponemos enfermas. Esta sopa de números, esta fórmula matemática, permite que cualquier empresa haga cuentas para dejarnos en la calle. Y si las cuentas no salen, siempre se puede hacer trampas como ha hecho Konecta. La legislación laboral garantiza que la empresa siempre gane.

Estamos contentas con una sentencia que nos dice lo que ya sabíamos: el despido de Amaya no está ajustado a derecho. Pero nada dice la sentencia de la situación que atravesó nuestra compañera ni del motivo que la llevó a ausentarse. Porque aquellos días que Amaya estuvo en estado de shock después de que más de cien antidisturbios la echasen de su casa, no son para el juez más que números en un papel. Cuentas que salen, o no salen.

A nosotros, desde luego, no nos salen las cuentas. Y sabemos que la gran victoria de Amaya no ha estado en esta sentencia, sino en la campaña que ha mantenido a Konecta contra las cuerdas durante meses, impulsada por la acción directa y el apoyo mutuo. Estas son las armas de las trabajadoras, frente a una legislación laboral que las convierte en mercancía intercambiable sujeta a cálculos numéricos.

Que la justicia contra Konecta no venga de los tribunales. Que venga de las calles, de la autoorganización de sus trabajadoras y de la acción directa.

Esto es sólo el principio.

Vecinas Okupas

derecho okDurante los años de la burbuja inmobiliaria, la vivienda se convirtió en una excelente mercancía con la que especular. Bastaba con dar una vuelta por cualquier barrio para ver aparecer nuevos edificios todas las semanas, en una maniobra de enriquecimiento de unos pocos que parecía no tener fin. Madrid era una ciudad tomada por las grúas, el hormigón y el ladrillo. Sin embargo, en algún momento, alguien decidió llevarse la fiesta a otra parte y la burbuja estalló. El resultado fue un espectacular aumento del paro, cientos de miles de familias atrapadas en hipotecas trampa y tres millones y medio de viviendas vacías. Hoy, seis años después del estallido oficial de la burbuja, las consecuencias de aquella estafa son más claras que nunca: cada día se producen casi doscientos desahucios y la vivienda se ha convertido en un lujo inaccesible.

En este contexto, la okupación de viviendas es una práctica cada vez más extendida. Aunque no es un fenómeno nuevo –siempre ha existido gente que ha sabido arreglárselas muy bien con esto de la vivienda-, la crisis social en que vivimos ha hecho que recurran a ella muchas personas que hasta ahora no se lo habían planteado. El perfil del okupa ya no es esa imagen estereotipada que algunos siguen teniendo en la cabeza: hay tantas okupaciones como ocupantes y motivos para hacerlo. En realidad, cualquier motivación es válida, desde la de familias que no tienen otro lugar para vivir o que han sido desahuciadas a la de las personas que lo hacen como una opción política. Abrir una casa vacía para habitarla no solo permite que la persona que lo hace pueda encontrar un lugar donde residir, sino que también tiene beneficios para el resto de vecinas. Las viviendas vacías producen una gran cantidad de problemas, tanto para el edificio como para el resto de la sociedad. Cuando no están habitados, es mucho más probable que los pisos tengan problemas de humedad y salubridad que cuando tienen habitantes, ya que no hay nadie que se preocupe de su mantenimiento.Además, en los casos en los que los bancos son los dueños de las viviendas –por ejemplo, porque se ha producido una ejecución hipotecaria- estos se niegan a pagar los recibos de la comunidad, haciendo que estas se arruinen y se vean obligadas a cortar servicios esenciales.En cambio, la mayoría de las personas que okupan una vivienda hacen lo posible por contribuir a estos gastos, ya que también necesitan esos servicios y comprenden la situación de la comunidad. Pero además, la okupación también tiene beneficios para el conjunto de la sociedad. La existencia de viviendas vacías que permanecen cerradas mantiene elevados los precios de los alquileres y las hipotecas, ya que todas esas viviendas no salen al mercado. En cambio, cuando existe un movimiento fuerte de okupación, los propietarios de pisos se ven obligados a bajar los precios, ya que de otra forma no pueden alquilarlos.

Así, las personas que optan por la okupación no solo rompen con el círculo que les obliga a pagar precios enormemente elevados para tener una vivienda, sino que también contribuyen a luchar contra un sistema cruel e injusto. De hecho, esta ha sido siempre una de las principales motivaciones de la okupación, que es una herramienta fundamental de lucha contra un sistema económico que tiene en la propiedad privada su base fundamental. Las personas que okupan, sean cuales sean las razones por las que lo hacen, están atacando dos de los pilares que sustentan el capitalismo: la propiedad privada y el sistema legislativo. Hemos internalizado la dominación hasta tal punto que nos parece admisible que alguien que no posea ninguna vivienda tenga que pagar una cantidad de dinero al mes –un alquiler- a otro que tiene varias, cuando lo lógico sería que esas desigualdades no pudiesen existir o que, al menos, las personas que tuviesen más no pudiesen explotar impunemente al resto hasta el límite de obligarlas a vivir en la calle. Al okupar, estamos cuestionando un sistema cruel, injusto e ilegítimo que permite que existan casas vacías mientras hay gente que carece de ellas. Por eso, la okupación no es solo la respuesta a una situación concreta de necesidad, sino también una elección política. Mantener una vivienda vacía excluyendo a otra gente de su uso por el simple hecho de tener un papel de propiedad no es legítimo ni respetable. Siempre estaremos del lado del que lucha contra un sistema que permite que existan cinco millones de viviendas vacías y cientos de miles de personas sin casa. En tanto que ataca a un sistema injusto y se niega a obedecer las leyes que lo protegen, toda okupación es un acto político.

A pesar de los falsos mitos que ha interesado difundir, las personas que okupan una vivienda no son diferentes del resto de vecinas. De hecho, es muy posible que algunas de tus vecinas sean okupas y ni siquiera te hayas dado cuenta, desde la familia con dos niños del segundo a la chica con pinta de universitaria del tercero o la pareja con perro del quinto. El ejemplo más reciente es el caso de Jorge, padre de una familia de tres hijos que habitaba una vivienda en el distrito de Usera hasta que fue desahuciado por el banco propietario del inmueble. Al contrario de lo que alguna gente cree, las viviendas recuperadas no son focos de problemas o suciedad: las personas que las habitan las cuidan porque son sus hogares, y además, para mantenerlas el mayor tiempo posible es imprescindible tener buenas relaciones con las vecinas. Por ello, las personas que okupan una vivienda tratan de molestar menos aún que el resto. Además, de todas formas, si surgen dificultades de convivencia se pueden resolver entre las vecinas, como se hace en cualquier otro caso. Lo único que diferencia a las personas que okupan de las demás es que han comprendido que las injusticias no se van a resolver por sí solas, sino que hay que ponerse manos a la obra. Que sus vidas están en sus manos y que no van a esperar a que nadie decida por ellas. Que van a tomar las casas vacías y las van a llenar
de vida.

#JuicioaKonecta. Amaya lleva a juicio a la empresa que la despidió. Jueves 26, 9:00, concentración juzgados Princesa

JUICIO A KONECTA

Amaya lleva a juicio a la empresa que la despidió por faltar el día de su desahucio

CONCENTRACIÓNJueves 26 junio, 9:00, Juzgados C/ Princesa (Plaza de los Cubos), <M> Plaza España

El 25 de octubre de 2013, Amaya fue despedida por la empresa de telemarketing Konecta por faltar al trabajo el día de su desahucio y los siguientes, a pesar de contar con baja médica. Lejos de agachar la cabeza, decidió enfrentarse a su despido del mismo modo que afrontó su desahucio: luchando. Durante meses, diferentes colectivos #stopdesahucios y sindicatos combativos como CGT, han desplegado una campaña para denunciar este atropello y exigir su readmisión. Concentraciones en la puerta de la empresa, en la central del Banco Santander (máximo accionista de Konecta), en Aegón Seguros (cliente para el que trabajaba Amaya), en las puertas del SMAC durante la conciliación…Finalmente ha llegado el momento del juicio, en el que esperamos conseguir la improcedencia o nulidad del despido. En cualquier caso, independientemente de lo que dictamine el juez, nosotras tenemos claro que la justicia está de parte de Amaya. Las sucesivas reformas laborales han desmontado nuestros derechos para permitir que empresas como Konecta traten a sus trabajadoras como recursos intercambiables y prescindibles. En el sector del telemarketing, cada segundo del tiempo de trabajo es controlado y exprimido, restringiendo el derecho a ir al servicio, ponerse enfermo o tomarse unos minutos de descanso.

El responsable directo de este despido es Jaime Castel, antiguo responsable de relaciones laborales de Konecta, que ha imposibilitado cualquier intento de negociación y se ha negado incluso a recibir a Amaya. Como premio a sus servicios, la empresa le concedió un flamante ascenso, nombrándole Director de Recursos Humanos el pasado mes marzo.

Puede que Konecta y Castel estén seguros de cara a este juicio, pensando que la legislación laboral ampara sus atropellos. Pero no tienen todas consigo. El jueves desde las 9:00 estaremos en las puertas de los juzgados de Princesa dejando claro que las trabajadoras del telemarketing han comenzado a alzar la cabeza y están dispuestas a pelear. Esperemos que al juez le quede algo de conciencia, sea sensible a la movilización social y muestre que en los tribunales existe algún sentido de la  justicia.

¡Acabemos con la esclavitud en los call centers!

¡La lucha de Amaya es la lucha de todas!

¡Ningún despido sin respuesta!

¡Sí, se puede!

Ofelia Nieto, 29 se hace escuchar en el Pleno del Ayuntamiento

La lucha de Ofelia Nieto, 29 persiste y hoy ha quedado más que patente. Esta mañana a las 10h nos hemos concentrado en las puertas del Ayuntamiento de Madrid durante la sesión del Pleno para denunciar que la familia Gracia González sigue viviendo en la angustia hasta que se publique la sentencia del TSJM.

Antes del comienzo de la concentración la policía empezaba con las identificaciones. Después de un rato concentrados Ángeles, miembro de la familia, entra al Pleno acompañada de la única persona del grupo de apoyo a la que, en un principio, el Ayuntamiento no le había denegado el acceso al mismo.

Sobre las 10:30h se produjo una sorpresa que no esperábamos, cuando el Ayuntamiento nos comunicó a través de una llamada que las personas a las que ayer habían denegado la entrada al Pleno podíamos finalmente acceder.

No lo dudamos ni por un momento, así que procedimos a entrar entre vítores de alegría por parte de las personas allí concentradas.

Una vez dentro durante la intervención de la delegada del Área de Urbanismo, Paz Gonzalez García, interrumpimos a esta a gritos de “¡Ofelia Nieto, no se derriba! ¡Ana Botella, especulación!”.

Por supuesto, la voz que más se escuchó y emocionó en ciertos momentos, a los activistas y a los propios funcionarios del Ayuntamiento, fue la de Ángeles que nerviosa pero decidida soltó “todo lo que llevaba dentro” como ella dice y dejó KO a la concejala de Urbanismo.

El desalojo del Pleno no se hizo esperar, pero fue pacífico. Una vez fuera, satisfechos con el resultado de la acción, nos reunimos con la concentración que permaneció en la puertas del Ayuntamiento con pancartas y coreando consignas hasta las 14h aprox.

Lo hemos conseguido. Ofelia vuelve a estar en boca de todas y desde Oficina Vivienda seguiremos con esta familia cueste lo que cueste.

#SiSePuede

 

A continuación os dejamos enlaces con fotos, vídeos de la acción dentro del Pleno y la concentración en el exterior:

Galería de fotos: Disopress Alistream Fernando Capdepon Arroyo

Vídeo de la acción dentro del Pleno:

Vídeo de la concentración en el exterior por Diana Cordero, de KaosEnLaRed:


Vídeo de Miguel Landa:

Y así lo han contado los diferentes medios:

La MareaOfelia Nieto irrumpe en el pleno del Ayuntamiento de Madrid”

EuropaPressDesalojadas tras interrumpir el Pleno con gritos contra los derribos en Ofelia Nieto” 

Diagonal “Las familias de Ofelia Nieto son expulsadas del pleno del Ayuntamiento”

KaosEnLaRed#OfeliaVsBotella o la lucha contra los derribos por especulación”